Tres Tres Chic, Mocean Worker, The Devil Wears
Prada Soundtrack [3:41]
Les
Maruja había salido a dar una vuelta por el barrio vecino tras sus
recientemente finalizadas fiestas. Al llegar a la puerta del edificio en donde
vivía temporalmente, se encontró con dos mujeres. Una morena de pelo corto con
cara de preocupación parecía intentar ayudar a otra rubia de melena ensortijada
que buscaba algo en el bolso a la par que repetía “¿Subes?”. Al abrir la puerta
con sus llaves, les preguntó quedamente, más por gestos que con palabras, si
iban a entrar. Sostuvo unos segundos la pesada armazón de hierro y vidrio, y a
punto ya de soltarla, entró la rubia y, con tono decididamente vacilante, dijo
“Merci”.
Les
Maruja pulsó el botón de llamada del ascensor. Durante la breve espera se fue
haciendo evidente que esta Blonde Bote estaba algo ¿cómo calificarlo?
¿tambaleante? Les pulsó el piso al que iba a la par que lo decía y preguntaba
tímidamente a la Blonde por el suyo. Inevitablemente el espejo del pequeño
ascensor reflejaba el rostro despreocupadamente sonriente de la Blonde en
contraste con el de cierto aire de comedida amabilidad de la Les.
Las
portezuelas se cerraron lentamente. Comenzó el pesado ascenso, silencioso hasta
que Blonde preguntó “¿Subes a casa conmigo?”. Les sonrió y respondió
educadamente “No, gracias, no”. Blonde medio replicó medio inquirió “¿Te gustan
las mujeres?” y sin dar tiempo a una respuesta de Les, apostilló con tono
un tanto victorioso “¡Lo he notado! ¡Me he dado cuenta antes!”. Les se miró al
espejo y dijo con algo de sorna y una sonrisa medio burlona “¡Oh sí! ¡Claro que
se nota!” mientras sus dedos se entremezclaban con su escaso pelo.
Blonde
insistió “¿Subes?”. Les negó con la cabeza y respondió cuidadosamente a la par
que procuraba mirarle a los ojos a través del espejo “No. Sí, me gustan las
mujeres pero no todas las mujeres”. Y mientras Blonde exclamaba gesticulando “A
mí no, no me gustan las mujeres ¿Subes?”, Les añadió pausadamente “es como en
las heteros, a usted por ejemplo”, “a mí no, no me gustan las mujeres”
interrumpió Blonde, “le gustan los hombres pero no todos los hombres”, logró
proseguir Les para inmediatamente añadir “pues a mí, algunas mujeres, a las que
he querido y tengo cariño, como a usted los hombres, supongo”.
Tras
repetir por enésima vez “A mí no, no me gustan las mujeres”, Blonde preguntó
con cierto enojo “¿Y yo, yo te gusto?”. El ascensor se detuvo. Les miró a
Blonde de frente brevemente y respondió secamente “No”. Comenzaron a abrirse
las portezuelas y Blonde apremió “¿Subes?”. Les negó con la cabeza, abrió la
puerta del ascensor, se giró y desde afuera asintió con la cabeza. “Bona nit”,
dijo mientras acompañaba el cierre de la puerta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario