domingo, 14 de julio de 2013

Coincidencia vital con una lagartija

Ahí arriba hay una lagartija mirando desde una sábila plantada en donde antes hubo una higuera, replantada ésta en donde antes hubo parras, higuera y parras que han cubierto el patio de una casa, patio y casa que volví a ver, tras dieciséis años, en los días en que esa lagartija verde esperanza con una cola muy larga se quedó quieta al verme y posó para mí ;). No sé por dónde llegó ni a dónde se fue. Solo le hice esa foto y estuve esperando a que sacara su pañuelo rojo, no lo hizo pero compartimos un buen rato de nuestras vidas :). Tengo un buen recuerdo de nuestra coincidencia vital, como lo tengo del patio, de la casa y de sus habitantes, y del pudin de pan con higos que hacía, entre despistes y ocurrencias, cuentos y poesías, alguien que tuvo una larga vida. También tengo recuerdos de voces, alborotos, canciones, guitarras, celebraciones familiares, fiestas y bailes improvisados. De pronto, alguien, "por casualidad", ponía algún disco (de vinilo, de los auténticos, de los de siempre, de los del "crash-rash-trash") y bailaba un buen chachachá o cualquier otra cosa, mientras Nat King Cole nos regalaba "Cachito mío" o Renato Carosone cantaba "Il pericolo numero uno".
Lo de "Il pericolo numero uno" (nos) sonará por algún anuncio primaveral y de R. Carosone es "Tu Vuò Fa' L'Americano", más "americanizado" en "El Talento de Mr. Ripley". Pero puesta a escoger, me quedo con Nat, solo o acompañado, con todas sus canciones, "Unforgettable" para mí, como tantas cosas más, como los habitantes y el patio de la casa de la lagartija que (me) mira(ba).
No sé si fue en la casa del patio de esa lagartija donde comenzó mi amor por el baile. De ballet y de libros, de pintura y de ópera, de Lola Flores y de Alfredo Krauss, me hablaba mucho otra persona en otra casa con otro patio (otrora entrañables) con lagartijas y flores, en el que podía ver cómo se pintaba al óleo un cuadro o la tela de una blusa, cómo se hacían o se arreglaban sombreros, mientras aprendía a montar bicicleta haciendo mil trastadas, en donde me encantaba meterle el dedo en la nariz a bustos allí tallados, intentar subirme a las “matas” de mangos o pensar en darle pan con ron a las gallinas (como en "Hombrecitos" de Louisa May Alcott ;)), en donde comí las mejores natillas y el mejor arroz con leche con canela, me "enganché" al pan con aceite de oliva y llegaron a gustarme las lentejas. 

Danza y celebración vital. Eso es para mí "Pina", la película dirigida por Wim Wenders y dedicada a Pina Bausch. Finalizada tras su muerte, se convirtió en un homenaje de W. Wenders y los bailarines de la compañía  "Tanztheater Wuppertal Pina Bausch" a la trayectoria vital y a la obra de Pina, la creadora de "Café Muller" y "Kontakthof". Esta última es recreada en "Dancing Dreams", un más que recomendable (especialmente para quienes "recortan" en educación y cultura) documental en memoria de Pina Bausch, dirigido por Anne Linsel y Rainer Hoffman.
Algunos temas de la banda sonora de "Pina"

Pina Bausch

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