sábado, 29 de marzo de 2014

Veinte

101, Keren Ann [5:29]
1- En estos días se han cumplido veinte años desde que llegué a este país y, en consecuencia, veinte años desde que conocí a algunas personas que han marcado mi vida. 
2- Un par de años tras la llegada le pregunté a un amigo, él me puso un ejemplo y fue casi la mejor explicación. Así primero comprendí y luego acepté que la suerte existe.
3- Trece años después, al final de una tarde de un sábado de junio sentí que me abrían por la espalda. Me giré y una rana me miraba sonriendo a varios metros de distancia. Poco después se me aflojaron las piernas (para siempre), sentí, comprendí profundamente, metabolicé, lo que es el deseo. Creo que nunca más nadie me ha mirado así. Creo que era Armando Manzanero quien cantaba que el amor es la fuerza que mueve la tierra. No sé, tengo dudas (luego existo ;)), a veces pienso que podría ser el deseo.
4- El aniversario de la llegada lo celebré andando ese día un poco por el barrio que tengo en mi preferencia personal actual, descubriendo algún rincón, disfrutando unos minutos de música y saludando a Juli Aymi, en mi plazoleta preferida, la Plaça de la Virreina:

5- Y andar por Carrer d´Astúries sigue siendo mi antídoto, mi bálsamo, lo mejor de cada día, lo que me hace desear llegar al siguiente día, levantarme y seguir andando. Aún no he olvidado cuando y con quienes anduve por primera vez por allí. 
6- Con la perspectiva que brinda lo ya vivido, como si mirase colada bajo un cielo azul en un día soleado de buen tiempo, desde las alturas, en la distancia,

7- En estos días he pensado en frases que algún día hice mías. 
8- Un viejo amigo me dijo cuando yo era muy joven: “las personas no son ni tan buenas como las pintan sus amigos ni tan malas como las pintan sus enemigos”. Desafortunadamente hay personas que hacen mal, mucho mal.
9- Un refrán ruso que me dijo una profesora a los veinte pocos y que desde entonces me lo aplico: “prepararse para lo peor y tener esperanzas en lo mejor”.
10- Algo que escuché en clases cuando estudiaba y que procuro aplicármelo en mi vida cotidiana: “para que un sistema sea estable ha de tener una reserva”.
11- Una pregunta que me he hecho alguna vez: ¿tiempo-y-paciencia? Cuando se es joven se supone que se tiene mucho tiempo por delante y en general se tiene poca paciencia, mientras que con los años parece que se es más paciente y se supone que se tiene menos tiempo por delante, lo que me lleva a pensar que la impaciencia a ciertas edades pueda estar justificada por lo (mucho) que aún se desea hacer en un tiempo que se acaba.
12- Uno de estos sábados me duché escuchando “The Secret Life of Plants” de Stevie Wonder. Y más de una canción, creo que es mi disco preferido. Y vuelvo a ese “The First Garden” de vez en cuando, cuando necesito un bálsamo, y dejo que su armonía me desarme y mis emociones broten. Y pienso en cuanto tengo de planta, o de algún ser vivo marino, en si soy una especie de holoturia o pepino de mar y en por qué me gusta tanto la euplectella aspergillium. Pienso en su fascinante estructura y en cómo guía la luz.
13- En las últimas semanas me dedico a ver pelis sobre ruedas o sobre rieles. Así al fin he disfrutado de “About the time” o “Una cuestión de tiempo”.
14- Como en la peli, si pudiera vivir de nuevo algunos momentos, cambiaría algunos detalles de lo vivido. Quizás estaría mirando unos ojos color miel que me cautivaron desde el primer instante.
15- Y me decidí a hacerle una foto a un vestido que me gusta mucho y al que bauticé con el nombre de en quien pensé cuando lo vi por primera vez, a quien imagino le quedaría muy bien, con el que me gustaría verle bailar. Ahora hasta su diseñadora le llama así mientras yo recuerdo a la “Marianne” de los Formula V:

16- He pensado en las cosas que he estado a punto de hacer o no hacer, pero sobre todo en alguna que finalmente he hecho y en las consecuencias de tal acción.
17- Al menos últimamente he conocido a algunas buenas personas que me hacen más llevadero el día a día.
18- Y he conocido personalmente a alguien de quien diría que tiene una mente maravillosa. Hemos tenido varias horas de conversación entre cañas, vermouths, patatas bravas y demás tapas. Al final yo veía chicas por todas partes ;). Lo mejor en muchos meses, las acompañantes y la conversación, por supuesto :).
19- Con tanta cerveza me he regenerado lo que no significa que haya mejorado. Y así comencé la semana dando vueltas, entre elíptica y etílicamente ;).
20- Y entre medias (cañas) prometí que pondría aquí una canción cuyo título recordé de nuevo viendo la peli, “Lived in bars” de Cat Power.

sábado, 8 de marzo de 2014

Dulce Sant Medir y swing en Gràcia

El lunes (3/3) se celebró Sant Medir, la fiesta más dulce de Gràcia. Desde muy temprano las collas fueron dejando caer su lluvia de caramelos por todo el barrio. Justo a las once, pasó la Colla Victoria en sus carruajes de caballos por delante de donde estaba. Mientras comía un trozo de dulce típico de estas fiestas y recogía caramelos, animé (o más bien conminé ;)) a una compi a hacer fotos. ¡Y vaya si nos cundieron los quince minutos del café! Al final de la tarde estuve mirando cómo se preparaban varias collas antes de la rúa por Carrer Gran de Gràcia y otras calles principales.

A mediados de la semana pude disfrutar otra vez de la música del guitarrista pelirrojo en la Plaça de la Virreina, aunque lo mejor aquí ha sido la descarga de swing de varios músicos este viernes, previa a una actuación esa misma noche en el Orfeó Gracienc. Doc Scanlon al contrabajo, Mikha Violin con su banjo y Juli Aymi a lo hombre orquesta, tocando el clarinete, platillos y hasta bailando con una chica, hicieron disfrutar a pequeños y mayores, acompañantes y paseantes, a la par que promocionaban su disco “If I Had You (Crazy, Cool Cats Combo)”.
Doc Scanlon's Cool Cats Combo, Plaça de la Virreina, Gràcia [1:59]
Bernat Font, Juli Aymi y Martí Elias, Fiestas de Gràcia [4:54]

sábado, 1 de marzo de 2014

En la Plaça de la Virreina

Un día de noviembre, Leo Brouwer [3:35]
Paisaje cubano con lluvia, Leo Brouwer [8:03]
Sea primera hora de la mañana o final de la tarde, andar por Carrer d'Astúries, entre Fontana y Plaça de la Virreina, en el barrio de Gràcia de Barcelona, alivia mi cansancio entre múltiples desplazamientos y traslados. No sé cuánto tiempo pasearé por ese barrio, pero de vez en cuando (y por si acaso, porque nunca se sabe), a primera hora de la mañana si voy con tiempo, o algún mediodía soleado que no me apetece comer, aprovecho y deambulo. Poco a poco voy descubriendo sus calles mientras se agitan mis emociones y cierto encanto me va atrapando cada vez más. En los últimos días me han llamado la atención las melodías de un guitarrista pelirrojo que se sienta en los escalones de la Parroquia de Sant Joan Baptista, aumentando así, aún más si cabe, el hechizo que produce en mí el ambiente de la Plaça de la Virreina, y con ello, los recuerdos que evoca. ¿O será el ansiado café ofrecido a diario por un graciense que tiene mucho que contar? :)